Antonia Restaurante
Después de su paso por algunas de las cocinas más prestigiosas del mundo y de cofundar Débora, el chef colombiano Jacobo Bonilla emprende una nueva etapa con Antonia, un restaurante de alta cocina contemporánea situado en el barrio de Chapinero, en Bogotá. El proyecto lleva el nombre de su hija y nace de una idea muy personal: interpretar la capital colombiana a través de sus ingredientes, sus paisajes y las costumbres gastronómicas de quienes la habitan.
La propuesta se articula en torno a menús degustación que exploran los productos de la región andina desde una perspectiva contemporánea. Ingredientes como la papa criolla, la arracacha, la trucha, el queso Paipa o la codorniz protagonizan elaboraciones que combinan técnicas de alta cocina con sabores reconocibles de la tradición local. Entre los platos destacan la arracacha cocinada a las brasas, acompañada de una emulsión de chontaduro, miel y jengibre, albahaca y leche de coco, y la codorniz servida con puré de maíz, hogao criollo, comino y una demi-glace de bayas de saúco. Los postres también remiten al territorio, con ingredientes como las rosas cultivadas en la Sabana de Bogotá.
Antonia ocupa una casa de dos pisos cuya arquitectura original se ha conservado para mantener el carácter residencial del espacio. Con pocas mesas y un servicio cercano, el restaurante propone una experiencia gastronómica íntima, acompañada de una selección de vinos y cocteles. Una nueva expresión de la cocina de Bonilla, en la que Bogotá se convierte en el punto de partida de cada menú.