Ubicado en el barrio San Antonio de Cali, Domingo es mucho más que un restaurante: es el proyecto personal de la chef Catalina Vélez para reinterpretar la cocina colombiana desde el territorio, la memoria y la biodiversidad. Su propuesta, definida como una Nueva Cocina de Origen, busca reconectar al comensal con ingredientes locales, saberes ancestrales y una mirada contemporánea que pone en valor la riqueza natural y cultural del país.
El espacio funciona como un refugio verde en medio de la ciudad. Cocina abierta, materiales nobles y un jardín comestible crean una atmósfera cálida y sensorial que invita a vivir la experiencia sin prisa. Aquí, la estética no compite con la cocina, sino que la acompaña, todo está pensado para que el entorno dialogue con el plato y refuerce la sensación de cercanía con la naturaleza y las comunidades que inspiran el proyecto.
La propuesta gastronómica cambia constantemente según la temporada y la disponibilidad del producto. Maíces nativos, tubérculos andinos, frutas del Pacífico y pescados locales aparecen en preparaciones que mezclan fermentaciones, técnicas tradicionales y una ejecución contemporánea precisa. Hay platos vegetales delicados, encocados intensos y bocados que resaltan la acidez y la frescura propias del trópico, siempre con un enfoque ligero y equilibrado.
Más que una experiencia estrictamente gastronómica, Domingo se entiende como una plataforma cultural. Catalina Vélez trabaja de la mano con pequeños productores, cocineras tradicionales y territorios históricamente invisibilizados, construyendo una narrativa donde la cocina se convierte en puente entre sostenibilidad, identidad y comunidad. El resultado es un restaurante íntimo y reflexivo, donde cada visita propone una conversación profunda sobre el origen de los ingredientes y el futuro de la gastronomía colombiana.