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Comida típica de Oaxaca: la guía completa para descubrirla

Moles, antojitos, carnes y productos estacionales forman parte de una cocina cuya riqueza está en la diversidad

3 min de lectura
comida tipica de oaxaca - Fine Dining Lovers

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El estado de Oaxaca tiene una diversidad geográfica y cultural que se refleja muy bien en sus mesas. El maíz, los frijoles y los chiles conviven con hierbas locales, cacao, carnes, productos de la costa e incluso insectos comestibles, mientras técnicas de preparación como la nixtamalización, el tostado en comal o la molienda dan forma a numerosas preparaciones.

El universo del mole

Hablar de Oaxaca implica inevitablemente hablar de mole en muchas variantes, aunque la tradición popular suele referirse a los siete moles de Oaxaca: negro, rojo, amarillo, verde, coloradito, chichilo y manchamanteles, a los que se suman numerosas preparaciones familiares y regionales. El mole es tan central en la cultura oaxaqueña que hasta tiene su propio festival: el Festival de los Moles que se celebra cada año en julio.

En cuanto a la receta de cada una de las variantes, no existe una fórmula común, sino que cambian los chiles, semillas, especias, frutas, hierbas y métodos de preparación, y con ellos el color, la densidad y el equilibrio entre notas tostadas, dulces, picantes o amargas. Esa capacidad de transformación explica que el mole pueda aparecer tanto en comidas cotidianas como en bodas y celebraciones importantes. La diversidad del mole oaxaqueño permite además interpretaciones contemporáneas que se alejan de las versiones históricas sin pretender sustituirlas, como este mole rosa con betabel al carbón.

Mole negro

mole negro -Fine Dining Lovers

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El mole negro es probablemente una de las variantes oaxaqueñas más reconocibles. Su color oscuro no procede de un único ingrediente, sino del tratamiento de los chiles y de una elaboración en la que intervienen numerosos componentes. Según la receta, puede incluir chilhuacle negro y otros chiles secos, tomate, especias, semillas, frutos secos y chocolate, que se tuestan, muelen y cocinan hasta obtener una salsa espesa y compleja. En los Valles Centrales es habitual servirlo con guajolote o pollo y tortillas de maíz.

Sabores de la tierra

Más allá de los moles, algunos de los platos más conocidos de Oaxaca tienen una relación directa con productos y técnicas cotidianas: tortillas de maíz nixtamalizadas, carne cocinada rápidamente sobre el fuego, frijoles, quesillo y salsas molidas en molcajete. Otros dependen de la temporada, como las chicatanas, que aparecen con las lluvias y se recolectan durante un periodo muy breve.

Esta combinación entre ingredientes básicos y productos muy locales hace que recetas aparentemente sencillas tengan una identidad marcada. Una tlayuda, un trozo de tasajo o una salsa de insectos no necesitan largas listas de ingredientes para expresar el carácter de la cocina oaxaqueña.

Tasajo

tasajo - Fine Dining Lovers

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El tasajo oaxaqueño es carne de res cortada en piezas delgadas, salada y cocinada sobre brasas, parrilla o comal. Su preparación concentra el sabor de la carne y permite que la superficie se dore rápidamente sin necesidad de una cocción prolongada. No conviene confundirlo con el tasajo de otros países, que suele ser carne curada y secada durante más tiempo; en Oaxaca el nombre remite a una preparación local concreta, que en su versión tradicional puede incluir un breve oreado previo.

Se suele comer acompañado de tortillas y salsas o como parte de distintos antojitos. Uno de sus compañeros más habituales es precisamente la tlayuda, aunque también puede encontrarse junto a otros tipos de carne, como cecina enchilada o chorizo.

Tlayudas

tlayudas - Fine Dining Lovers

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La tlayuda toma su nombre de la gran tortilla de maíz que constituye su base. Es más grande, firme y seca que una tortilla convencional, características que permiten recalentarla sobre el comal y cubrirla con ingredientes sin que pierda fácilmente su estructura.

Una combinación frecuente incluye asiento de cerdo, frijoles y quesillo, a los que pueden sumarse tasajo, cecina enchilada, chorizo, col, aguacate y salsa. Puede presentarse abierta o doblada, y las distintas formas de prepararla dejan claro por qué se la ha comparado con una “pizza oaxaqueña” por su aspecto, aunque el plato sea mucho más que eso.

Salsa de chicatana

salsa de chicatanas - Fine Dining Lovers

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Las chicatanas son hormigas aladas que aparecen de forma estacional con las lluvias, en general entre mayo y julio, y están presentes en distintas preparaciones oaxaqueñas. Tradicionalmente se recolectan, se limpian y se tuestan, para luego integrarse en las recetas enteras o molidas.

Una de las preparaciones más sencillas consiste en tostarlas y molerlas con chiles secos, ajo y sal hasta obtener una salsa de sabor intenso y tostado. Las combinaciones cambian según la zona y la casa: en Tlaxiaco, por ejemplo, pueden encontrarse en preparaciones con chile puya o guajillo tostado en comal. También aparecen en moles y otros platos, lo que muestra que su uso es habitual y no solo una curiosidad gastronómica.

Mole, tlayudas, tasajo y chicatanas representan solo una parte de un repertorio vasto que cambia entre comunidades y regiones. Para seguir recorriendo otras cocinas mexicanas, las guías sobre dónde comer en Guadalajara y dónde comer en Monterrey permiten descubrir otros productos, técnicas y especialidades regionales.

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