Para que el caramelo te salga perfecto, utiliza la cuchara solo cuando el azúcar haya comenzado a derretirse. Antes de eso, solo mueve la cacerola suavemente para evitar que se queme. Si quieres una masa de textura lisa y sin burbujas, mezcla los ingredientes con suavidad y cuela todo cuando lo viertas en el molde para asegurarte de que no queden grumos ni restos de huevo. Y si buscas una crema más firme, agrégale un huevo extra a la mezcla, o quítale uno si te gusta más suave. Cuando prepares el baño maría, cuida que el agua no hierva, sino que se mantenga caliente para una cocción pareja. Si la preparas con antelación, mantenla en el refrigerador y desmóldala justo antes de servir para que conserve su brillo. Y si te gusta acompañarla con más salsa, prepara un poco de caramelo extra y viértelo por encima al emplatar.
Variantes
Con unos simples cambios, puedes darle tu toque personal a la receta tradicional. Por ejemplo, puedes darle un toque tropical añadiendo media taza de coco rallado a la mezcla antes de hornear, hacerla de chocolate sustituyendo dos cucharadas de leche condensada por cacao en polvo disuelto en un poco de leche evaporada, o bien darle sabor a café mezclando una cucharadita de café instantáneo en la leche caliente.
Para un sabor bien peruano, incorpora media taza de pulpa de lúcuma a la mezcla base antes de batir. Esto te dará una crema con mucho cuerpo y un color dorado intenso. Y si te gustan los sabores cítricos, puedes añadir la ralladura de dos naranjas en la mezcla de leches.
¿Por qué se llama crema volteada?
El nombre “crema volteada” proviene del paso final de su preparación: voltearla al desmoldar, de modo que el caramelo líquido que estaba en el fondo del molde quede sobre la superficie. Si bien se inspira en el flan francés (crème caramel), el toque peruano está en la proporción y composición de las leches, que le dan una textura más densa y firme, junto con un sabor más dulce y lechoso, en especial por el uso de la leche condensada. Con el tiempo, se ha ido convirtiendo en un clásico de la cocina casera limeña y de las picanterías del interior del país, símbolo de la repostería peruana sencilla y casera. Si quieres más ideas para cocinar postres deliciosos en poco tiempo, no te pierdas estas recetas de postres fáciles y rápidos.
Con qué acompañar la crema volteada
La crema volteada se disfruta mejor bien fría, idealmente después de unas horas de refrigeración, y puede acompañarse con frutas frescas, como fresas o rodajas de plátano, o bien con la clásica crema batida o chantilly. Otra de las combinaciones ideales es con manjar blanco o dulce de leche y, como infusión, un café o un té negro, que contrasta a la perfección con el sabor caramelizado. A la hora de servir, puedes echarle un chorrito de licor de naranja o de pisco por encima para aromatizar. En Perú, es común servirla en porciones individuales en flaneras metálicas o ramequines, y es perfecta para meriendas o como cierre de una comida casera.
Cómo conservar la crema volteada
Si quieres guardar unos días este postre, procura cubrirlo bien con film transparente o colocarlo en un recipiente con tapa hermética y almacenarlo en el refrigerador durante no más de 4 días. Si bien se desaconseja la congelación, porque suele perder textura al descongelarse, no está prohibido hacerlo, solo procura pasar el postre al refrigerador la noche anterior para que se descongele de a poco y sin perder frío.