Para evitar que los frijoles se rompan,cocínalos a fuego lento para que queden enteros y cremosos. Otro truco de la abuela para que no pierdan su color característico es dejarlos remojar menos tiempo (alrededor de una hora). Hay a quienes incluso les gusta intensificar el color del caldo, para lo cual agregan a la preparación una cucharada de cacao amargo, que no modifica el sabor, pero sí intensifica el color marrón. Para las carnes, el secreto reside en su sellado: dóralas bien para que aporten sabor y color al guiso, y se mantenga tiernas y jugosas.Y ten en cuenta que, cuanto más tiempo se cocine a fuego bajo la feijoada, más sabor tomará. Lo ideal, incluso, es prepararla el día anterior, para los sabores se integren y se intensifiquen aún más.
Variantes
Según la región, la feijoada puede incluir diferentes ingredientes. Por ejemplo, la receta más tradicional incluye diversas partes del cerdo, como las orejas, el rabo o las patas, además de diferentes chorizos y carne seca, mientras que otras variantes más ligeras se preparan solo con panceta y costillas de cerdo. Por otra parte, hay versiones que añaden un toque ligeramente más ácido y colorido agregando tomates y pimientos a la preparación.
Con qué acompañar la feijoada
La feijoada clásica se suele acompañar, en un mismo plato, de arroz blanco recién hecho, farofa (harina de mandioca tostada) rehogada en mantequilla, que aporta una textura crujiente, y couve (una variedad local de col rizada) salteada, y rodajas de naranja, que dan frescura y colorido. El resultado es un plato lleno de color y contrastes de sabor que se equilibran entre sí y ofrecen todo un abanico de texturas y aromas.
¿Cuál es la diferencia entre la feijoada brasileña y la portuguesa?
Si bien comparten el nombre y los ingredientes básicos, considerando que la feijoada brasileña es heredera de la feijoada portuguesa, su preparación presenta algunas diferencias claras. En primer lugar, la versión brasileña se prepara con frijoles negros, carnes variadas de cerdo y a veces de vaca, mientras que la portuguesa se hace con frijoles blancos o rojos y con carne de cerdo curada y morcilla. La versión brasileña suele ser un poco más pesada y de cocción más lenta, mientras que la portuguesa se cocina en menos tiempo e incluye más verduras, como zanahorias, col y tomate. Por último, la feijoada brasileña se acompaña con arroz, farofa y naranja, mientras que la portuguesa se acompaña solo con arroz. Si te gustan estos platos reconfortantes de invierno, no te pierdas esta receta de cocido madrileño.
Cómo conservar la feijoada
La feijoada se puede conservar en el refrigerador, en recipiente hermético, hasta 4 días. A la hora de recalentarla, es importante hacerlo a fuego bajo para preservar la textura de los frijoles y evitar que se deshagan. Considerando que su preparación requiere bastante tiempo, hay quienes prefieren hacer mucha cantidad y luego congelarla. Con esta opción, podrás conservarla por más tiempo (hasta 3 meses). Ten en cuenta que, al descongelarla, es probable que espese un poco, por lo que se aconseja añadir un poco de agua o caldo al recalentarla.