Sorry, you need to enable JavaScript to visit this website.

Lechón al horno

Por
Fine Dining Lovers
Redacción
Dificultad
Intermedio
Tiempo total
12H 20MIN
Cocina
Ingredientes

Pierna o paleta de cerdo con piel: 2 kg

Jugo de naranja agria: 150 ml

Dientes de ajo: 4

Hojas de laurel: 2

Pimienta negra: 1 cucharadita

Orégano seco: 1 cucharadita

Comino: 1/2 cucharadita

Vinagre: 2 cucharadas

Sal: al gusto

Tortillas de maíz o pan: al gusto

Cebolla morada: 1

Tomate: 1

Chile habanero: 1

Cilantro fresco: al gusto

Carne tierna, adobo especiado y una superficie bien dorada: es lo que define a un buen lechón al horno. Aquí te contamos cómo prepararlo para que resulte un manjar

Sirve para 8 personas

01.

Pela los dientes de ajo y machácalos en un mortero junto con la pimienta, el orégano, el comino y bastante sal. Añade el jugo de naranja agria y el vinagre y mezcla hasta obtener un adobo homogéneo.

02.

Seca muy bien la pieza de cerdo. Si conserva la piel, hazle cortes superficiales sin llegar a la carne para facilitar la salida de parte de la grasa durante el horneado.

03.

Coloca la carne en una fuente, distribuye el adobo por encima y añade el laurel. Cubre la fuente y deja marinar en el refrigerador durante 8 horas.

04.

Precalienta el horno a 160 °C. Coloca el cerdo en una fuente profunda con la piel hacia arriba y vierte en el fondo parte del líquido de la marinada, evitando mojar demasiado la piel.

05.

Cubre la fuente y hornea unas 3 horas, dependiendo del tamaño de la pieza. Esta fase favorece una cocción suave y húmeda, que permite que el tejido se vaya ablandando y la carne quede tierna.

06.

Cuando la carne esté completamente cocinada y muy tierna, retira la cubierta, sube la temperatura del horno a 220 °C y hornea hasta que la superficie esté bien dorada y crujiente. Vigílala, ya que puede quemarse con rapidez.

07.

Retira el lechón del horno y déjalo reposar 20 minutos antes de cortar, para que los jugos se redistribuyan y la carne no pierda demasiada humedad.

08.

Pica la cebolla morada, el tomate, el cilantro y, si quieres un toque picante, el chile habanero. Aliña con naranja agria o lima y sal.

09.

Sirve el lechón caliente, procurando que cada ración tenga carne tierna y un poco de piel crujiente.

Trucos

La piel debe mantenerse lo más seca posible antes de hornear y conviene evitar bañarla con los líquidos de cocción, ya que la humedad la vuelve blanda. En cuanto al horneado, la cocción lenta favorece que el tejido conjuntivo se ablande, mientras que el golpe de calor ayudar a que la piel se dore y quede crujiente. 

Si usas una pieza magra, vigila la cocción para evitar que se reseque. Ten en cuenta que los cortes con grasa y tejido conjuntivo soportan mejor las cocciones prolongadas y mantienen una textura más jugosa.

La naranja agria aporta notas cítricas, amargas y aromáticas propias de la cocina yucateca. Si debes sustituirla, una mezcla de naranja dulce con lima o limón da mejor resultado que usar solo limón, porque conserva un perfil más complejo y no tan ácido.

El nombre “lechón” designa tradicionalmente al cerdo joven, pero en Yucatán también se utiliza para preparaciones hechas con piezas como la pierna. Lo esencial es conseguir una carne bien sazonada, jugosa y tierna, acompañada de su característica piel crujiente.

Una vez listo, se puede comer solo, preparar tortas o servirlo sobre tortillas. Si prefieres una base crujiente, puedes tomar como referencia estas tostadas mexicanas y completarlas con el lechón, cebolla morada y chile habanero, que puede servirse aparte para que cada comensal controle el picante.

Lechón al horno o cochinita pibil: en qué se diferencian

Ambos son platos de cerdo propios de la cocina yucateca, pero se distinguen por el condimento y la cocción. La cochinita pibil se caracteriza por el recado rojo de achiote, combinado con naranja agria y especias, mientras que el lechón al horno suele sazonarse con ajo, pimienta, orégano, laurel y naranja agria.

También cambia la técnica: pibil remite al píib, una técnica de cocción en horno de tierra de origen maya, donde la carne se cocina tradicionalmente envuelta en hojas de plátano, aunque hoy también se prepara en horno convencional. El lechón, en cambio, busca el contraste entre carne tierna y piel dorada y crujiente. Así, la cochinita resulta húmeda, deshebrada y marcada por el achiote, mientras que en el lechón la piel crujiente es una parte esencial del plato.

El lechón es solo una muestra de cómo la cocina yucateca combina ingredientes y técnicas de procedencias diversas. Para descubrir una expresión contemporánea de esa tradición, puedes probar también el pan de zanahoria del chef yucateco Jesús Eduardo Canché.

Difunde el sabor, comparte esta historia.

Hazte miembro
Únete para tener acceso ilimitado a lo mejor de Fine Dining Lovers
Descubre más secretos culinarios
Comienza a cocinar como un profesional con estas recetas seleccionadas registrándote ahora.

¿Ya eres miembro? ACCEDER