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Sopa de quinua

Por
Fine Dining Lovers
Redacción
Dificultad
Fácil
Tiempo total
50MIN
Ingredientes

Quinoa: 180 g

Papa: 2

Zanahoria: 1

Zapallo: 250 g

Arvejas: 100 g

Cebolla: 1

Dientes de ajo: 2

Ají panca molido: 1 cucharadita

Aceite vegetal: 2 cucharadas

Caldo de verduras o pollo: 1,5 l

Orégano seco: 1/2 cucharadita

Perejil o cilantro: 2 cucharadas

Sal: al gusto

Pimienta negra: al gusto

La sopa de quinua es una preparación andina sencilla y sustanciosa, ideal para aprovechar este grano en un plato caliente de verduras. Te contamos cómo hacerla con una base casera y fácil de adaptar

Sirve para 4 personas

01.

Lava bien la quinua bajo agua corriente, frotando suavemente los granos con las manos, y escúrrela. Repite el enjuague hasta que el agua salga clara.

02.

Prepara la base de la sopa. Pica la cebolla y el ajo. Calienta el aceite en una olla y cocínalos a fuego medio durante unos minutos, hasta que la cebolla esté transparente.

03.

Añade el ají panca y el orégano y cocina de 1 a 2 minutos más, removiendo para que no se quemen.

04.

Incorpora el caldo y la quinua. Lleva a ebullición, baja el fuego y cocina durante unos 10 minutos.

05.

Agrega las verduras. Corta las papas, la zanahoria y el zapallo en cubos pequeños e incorpóralos junto con las arvejas. Cocina de 15 a 20 minutos, hasta que la quinua esté tierna, haya liberado su característico germen blanco y las verduras estén cocidas.

06.

Ajusta la consistencia y sazona. Si la sopa está demasiado espesa, añade un poco más de caldo o agua caliente. Prueba y corrige la sal y la pimienta.

07.

Termina con las hierbas frescas y sirve inmediatamente, mientras la sopa está bien caliente.

Trucos

Enjuaga bien la quinua antes de cocinarla: la superficie del grano puede conservar saponinas, compuestos responsables de un sabor amargo. Muchas quinuas comerciales ya vienen previamente lavadas, pero un enjuague adicional ayuda a evitar sabores residuales.

Corta las verduras en tamaños similares: así se cocinan de manera uniforme y ninguna queda dura mientras otra comienza a deshacerse.

Añade líquido si la sopa espesa durante el reposo: la quinua continúa absorbiendo caldo después de la cocción. Si no vas a servirla inmediatamente, reserva un poco de caldo caliente para recuperar la consistencia deseada.

No existe una única fórmula para la sopa de quinua: puede prepararse con distintas verduras, carne, pollo, queso, leche o huevo, según la región y la receta familiar. En Perú existen versiones más sustanciosas, como el chupe de quinua, mientras que en Ecuador son conocidas tanto las preparaciones cremosas con leche y queso como las que combinan cerdo, papas y maní.

Sopa de quinua: un plato de grano andino milenario

La quinua forma parte de la alimentación andina desde hace miles de años. Según la evidencia arqueológica, su domesticación pudo ocurrir entre aproximadamente 3000 y 5000 a. C., y la región alrededor del lago Titicaca, entre los actuales Perú y Bolivia, concentra una de las mayores diversidades de la planta. 

Antes de la llegada de los españoles ya se cultivaba ampliamente en distintas zonas de los Andes y constituía un alimento importante para numerosas poblaciones prehispánicas. Su uso no se limitaba a consumir el grano entero: podía tostarse, molerse para obtener harina, incorporarse a sopas o utilizarse en bebidas fermentadas. De hecho, los pueblos andinos fueron seleccionando variedades según su uso; por ejemplo, la quinua chullpi para sopas y la pasankalla para tostar. Para seguir el recorrido del grano, este artículo sobre los orígenes, propiedades y usos de la quinua reúne también otras formas de cocinarlo.

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