Versátiles, supersabrosos y fáciles de personalizar, consisten en tortillas (generalmente de maíz) rellenas con carnes, pescados, verduras o guisos, acompañadas de salsas, cebolla, cilantro y otros condimentos.
La riqueza del taco está en su diversidad. Cada región del país ha desarrollado sus propias versiones, desde los famosos tacos al pastor hasta los tacos de pescado de la Baja California o los dorados crujientes. Prepararlos en casa es más sencillo de lo que parece: basta con una buena tortilla y un relleno sabroso para crear combinaciones llenas de personalidad. A continuación encontrarás 15 ideas de tacos mexicanos clásicos y creativos para disfrutar en casa.
Tacos al pastor
Los tacos al pastor son uno de los iconos de la cocina mexicana urbana, especialmente de la Ciudad de México. Su origen se remonta a la llegada de inmigrantes libaneses a México a principios del siglo xx, particularmente a Puebla, quienes trajeron consigo la técnica del shawarma (carne marinada y cocinada en un trompo vertical), que adaptaron para crear esta receta: sustituyeron el cordero por cerdo y el pan árabe por tortilla de maíz. Fue en la Ciudad de México donde la receta se transformó definitivamente al incorporar el adobo de achiote y la piña, y dio lugar al taco al pastor tal como lo conocemos.
En casa se puede preparar salteando tiras finas de cerdo previamente marinadas con achiote, chiles secos, ajo, vinagre y especias. Se sirven en tortillas de maíz calientes con piña, cebolla picada, cilantro y unas gotas de limón. El contraste entre la carne especiada y la frescura de la piña es parte esencial de su encanto.
Tacos de carne asada
Muy populares en el norte de México, los tacos de carne asada son un ejemplo de cocina sencilla y sabrosa. Se preparan con cortes de res a la parrilla —como falda o arrachera— que se cortan en tiras finas una vez cocinados. Las tortillas se rellenan con la carne recién hecha y se acompañan con cebolla, cilantro, salsa picante y limón. A veces se añaden guacamole o frijoles para completar el plato, y en el norte es habitual usar tortillas de harina de trigo en lugar de maíz.
Tacos de pollo
Los tacos de pollo son una de las opciones más fáciles de preparar en casa. El pollo suele cocinarse deshebrado con tomate, cebolla, ajo y especias hasta obtener un relleno jugoso. Se sirven en tortillas calientes con lechuga, crema mexicana, queso fresco y salsa. Su sabor suave permite añadir diferentes acompañamientos según el gusto.
Tacos de pescado
Originarios de Baja California, los tacos de pescado son un clásico de las zonas costeras del noroeste mexicano. El pescado puede servirse rebozado y frito o simplemente a la plancha con especias. Se acompañan con repollo rallado, salsa cremosa de mayonesa y chipotle, y mucho limón. El resultado es un taco ligero y fresco con un equilibrio perfecto entre textura crujiente y cremosidad.
Tacos de carnitas
Las carnitas son carne de cerdo cocinada lentamente en su propia grasa, una especialidad originaria del estado de Michoacán que se ha extendido por todo el país. Tradicionalmente se preparan en grandes ollas de cobre donde la carne se confita a fuego bajo hasta quedar extremadamente tierna y con un exterior ligeramente dorado. Una vez lista, se desmenuza y se coloca sobre tortillas calientes. Los tacos se completan con cebolla, cilantro, salsa verde o roja y limón.
Tacos de cochinita pibil
La cochinita pibil es una de las especialidades más antiguas de la Península de Yucatán. El nombre de la preparación proviene de la lengua maya, ya que la cocción tradicional se realizaba en un hoyo en la tierra (píib) usando una técnica prehispánica. La carne de cerdo se marina en achiote, jugo de naranja agria, ajo y especias, se envuelve en hojas de plátano y se cocina lentamente hasta quedar muy tierna. En los tacos se acompaña con cebolla morada encurtida y salsa de chile habanero, lo que crea un contraste entre el dulzor del achiote, la acidez del encurtido y el picante intenso del habanero.
Tacos de barbacoa
La barbacoa es una de las preparaciones más antiguas de la cocina mexicana, con raíces prehispánicas. En el centro del país —especialmente en Hidalgo, Tlaxcala y el Estado de México— la barbacoa tradicional se elabora con borrego o chivo, envuelto en pencas de maguey y cocido en un horno de tierra durante toda la noche. En el norte del país, en cambio, se prepara con res o cabrito. La carne luego se sirve en tortillas de maíz, deshebrada y acompañada con cebolla, cilantro y salsa. En la tradición del centro de México, los tacos de barbacoa se sirven los domingos por la mañana acompañados de un consomé preparado con los jugos de cocción.
Tacos dorados
Los tacos dorados (también llamados “flautas” en algunas regiones debido a su forma) se preparan enrollando tortillas rellenas con pollo deshebrado, papa o frijoles, que luego se fríen hasta quedar crujientes. Se sirven cubiertos con lechuga, crema, queso rallado y salsa. Su textura crujiente los convierte en una opción muy popular para comidas informales y reuniones.
Tacos de camarones
Los tacos de camarones son muy comunes en las regiones costeras del Pacífico y el Golfo. Los camarones se saltean con ajo, chile y limón, o se preparan rebozados y fritos para obtener una textura más crujiente. Se sirven con repollo rallado, aguacate y salsa cremosa, creando un taco fresco y lleno de sabor marino.
Para prepararlos en casa, puedes inspirarte en esta receta de tacos de langostinos a la plancha, que incluye ingredientes frescos como aguacate, cilantro y limón.
Tacos de birria
Originarios de Jalisco, los tacos de birria son hoy uno de los más populares en todo México. Se preparan con chivo o res cocinados lentamente en un caldo especiado con chiles secos, ajo, comino y hierbas, hasta que la carne queda tan tierna que se deshebra sola. Lo que los distingue es la forma de servirlos: las tortillas se mojan en la grasa del caldo antes de pasarlas por el comal, lo que les da un color rojizo y un sabor intenso. Se acompañan con cebolla, cilantro y limón, y siempre con un tazón del caldo de cocción para remojar cada bocado.
Tacos de chorizo
El chorizo mexicano es muy diferente del chorizo español o sudamericano: es fresco, no curado, y se cocina desmenuzado en la sartén. Su mezcla de especias —principalmente chile ancho, vinagre y ajo— aporta un sabor intenso y ligeramente picante. En los tacos se combina con cebolla, cilantro y a veces papa para equilibrar su intensidad. También es habitual mezclarlo con huevo para el desayuno.
Tacos de lengua
Los tacos de lengua son muy apreciados en la cocina callejera mexicana y en las taquerías tradicionales. La lengua de res se cuece durante varias horas con cebolla, ajo y hierbas hasta quedar extremadamente tierna. Luego se corta en trozos pequeños y suele dorarse brevemente en la plancha antes de servir. Se acompaña con cebolla, cilantro y salsa picante sobre tortilla de maíz.
Tacos de tinga de pollo
La tinga es un guiso elaborado con pollo deshebrado, tomate, cebolla y chile chipotle en adobo. Su sabor ligeramente ahumado y especiado es muy característico y la convierte en uno de los rellenos más populares en las cocinas mexicanas. Se coloca sobre tortillas de maíz y se acompaña con crema, queso fresco o aguacate.
Tacos de nopales
Los nopales, las pencas tiernas del nopal (el cactus más representativo de México), son un ingrediente de origen prehispánico presente en la cocina mexicana desde hace siglos. Se cocinan con tomate, cebolla, chile y especias para crear un relleno vegetal sabroso y nutritivo. Los tacos de nopales suelen servirse con queso fresco desmoronado y salsa. Son especialmente populares en épocas de vigilia.
Tacos de canasta
Pocas cosas definen mejor el desayuno callejero del centro de México que una canasta humeante de tacos sudados. Se preparan con rellenos sencillos como frijoles, chicharrón prensado o papa con chorizo, y una vez listos se apilan dentro de una canasta forrada con tela y plástico que los mantiene al vapor y les da esa textura suave y húmeda que los caracteriza. Se venden por las mañanas desde bicicletas o puestos ambulantes, siempre acompañados de salsa picante. En casa se pueden replicar con facilidad: lo importante es mantenerlos tapados y calientes hasta el momento de servirlos.