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Mole negro

Por
Fine Dining Lovers
Redacción
Dificultad
Difícil
Tiempo total
3H 0MIN
Cocina
Ingredientes

Chile chilhuacle negro: 80 g

Chile mulato: 60 g

Chile pasilla: 60 g

Jitomates: 500 g

Cebolla blanca: 1/2

Dientes de ajo: 3

Ajonjolí: 50 g

Cacahuetes: 30 g

Pepitas de calabaza: 20 g

Pasas: 40 g

Plátano macho: 1/2

Tortillas de maíz: 1

Bolillo o pan blanco: 1 rebanada

Chocolate de metate: 80 g

Canela: 1 trozo pequeño

Clavos de olor: 2

Pimienta negra: 1/2 cucharadita

Comino molido: 1/4 cucharadita

Orégano seco: 1/2 cucharadita

Hoja de aguacate seca: 1

Manteca de cerdo: 3 cucharadas

Caldo de pollo: 1 l

Azúcar: 1 cucharada

Pollo o guajolote cocido en trozos: 1,5 kg

Sal: al gusto

El mole negro es una de las preparaciones más emblemáticas de Oaxaca, reconocible por su color intenso y una elaboración lenta que concentra sabores tostados y especiados. Aquí tienes una versión pensada para prepararlo en casa

Sirve para 8 personas

01.

Limpia y desvena los chiles. Retira tallos y semillas y reserva una pequeña parte de estas últimas. Tuesta los chiles en un comal o sartén a fuego medio, volteándolos con frecuencia, hasta que se oscurezcan sin llegar a carbonizarse por completo.

02.

Tuesta las semillas, frutos secos y especias por separado. Pasa por el comal el ajonjolí, las almendras, los cacahuates, las pepitas, la canela, los clavos, la pimienta, el comino, el orégano y la hoja de aguacate. Retira cada ingrediente a medida que comience a desprender aroma para evitar que se queme. Tuesta también las semillas de chile reservadas hasta que estén muy oscuras, vigilándolas para que no desarrollen un amargor excesivo. Remójalas unos minutos, escúrrelas y añádelas después a la molienda para intensificar el color.

03.

Dora los ingredientes restantes. Asa los jitomates, la cebolla y el ajo hasta que tengan zonas tostadas. Fríe el plátano macho, la tortilla y el pan con una pequeña cantidad de manteca hasta que se doren intensamente.

04.

Licúa los ingredientes en tandas. Tritura los chiles con los jitomates, la cebolla, el ajo, las semillas (incluidas las del chile remojadas), los frutos secos, las especias, las pasas, el plátano, la tortilla y el pan. Añade caldo poco a poco hasta obtener una pasta fina y homogénea.

05.

Fríe la pasta de mole. Calienta el resto de la manteca en una cazuela amplia e incorpora la mezcla con cuidado. Cocina a fuego medio-bajo durante unos 30 minutos, removiendo con frecuencia para evitar que se adhiera al fondo.

06.

Añade el chocolate y ajusta la consistencia. Añade el azúcar y parte del caldo restante y cocina a fuego bajo unos 45 minutos, removiendo con regularidad. Incorpora entonces el chocolate troceado y cocina 30 minutos más, hasta que se funda por completo.

07.

Rectifica la textura y el sazón. Agrega más caldo si el mole está demasiado espeso y ajusta la sal. La salsa debe quedar densa y uniforme, pero suficientemente fluida para cubrir la carne sin resultar pastosa.

08.

Sirve el mole negro caliente sobre pollo o guajolote cocido y termina, si lo deseas, con un poco de ajonjolí tostado.

Trucos

Tuesta cada grupo de ingredientes por separado: chiles, semillas, frutos secos y especias necesitan tiempos distintos. Hacerlo todo junto aumenta el riesgo de quemar unos componentes antes de que otros desarrollen su aroma.

Controla especialmente el tostado de los chiles: parte del color oscuro procede de un tostado profundo, pero si se queman en exceso aportarán un amargor difícil de corregir. En cuanto a las variedades, si no encuentras chilhuacle negro, puedes sustituirlo por más chile mulato y ancho: el perfil será diferente y algo más dulce, pero conservará la estructura de la receta.

Licúa el mole con paciencia: cuanto más fina sea la molienda, más homogénea resultará la salsa. Si tu licuadora es pequeña, trabaja en varias tandas y añade el caldo poco a poco y solo la cantidad necesaria para que las cuchillas puedan mover la mezcla.

Añade el chocolate hacia el final de la cocción: así se integra sin exponerse durante demasiado tiempo al calor directo. Su función no es volver dulce el mole, sino sumar amargor, aroma y profundidad a una mezcla dominada por chiles, semillas y especias.

Ajusta el caldo poco a poco: el pan, la tortilla, los frutos secos y las semillas espesan la salsa durante la cocción. Si añades demasiado líquido desde el principio, necesitarás prolongar la cocción para recuperar la consistencia adecuada.

Mole negro: el más complejo de los moles oaxaqueños

El mole negro se considera uno de los moles oaxaqueños más complejos tanto por la cantidad de ingredientes como por el tratamiento que muchos requieren antes de la molienda. Algunas versiones superan los 25 ingredientes, aunque no existe una fórmula única: cambian los chiles, semillas, frutos secos, especias y proporciones según la receta familiar o local.

Entre los elementos más característicos aparecen el chilhuacle negro, el chile mulato y el pasilla, acompañados según la receta por ajonjolí, almendras, pepitas, cacahuates, pasas, plátano macho, jitomate, especias y chocolate de metate. No existe, sin embargo, una lista única e invariable: las proporciones y los ingredientes cambian entre familias y comunidades.

Su color tampoco depende únicamente de utilizar chiles oscuros. En preparaciones tradicionales interviene un tostado muy profundo de algunos ingredientes y, en determinadas versiones, incluso el empleo controlado de semillas o tortillas llevadas casi hasta la carbonización. El rasgo esencial permanece en la construcción por capas: tostar, moler, freír y cocinar lentamente hasta que chiles, semillas, especias y chocolate dejan de percibirse como elementos separados y forman una salsa profunda y equilibrada.

Especialmente asociado con los Valles Centrales de Oaxaca, suele servirse con guajolote o pollo y tortillas y ocupa un lugar destacado en celebraciones y comidas festivas. Su elaboración se basa en una sucesión de tostado, molienda y cocción lenta que integra sabores muy distintos en una salsa densa y equilibrada.

Esta tradición también inspira propuestas contemporáneas muy diferentes, como este mole rosa con betabel al carbón.

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