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Papadzules

Por
Fine Dining Lovers
Redacción
Dificultad
Fácil
Tiempo total
55MIN
Cocina
Ingredientes

Tortillas de maíz pequeñas: 18

Huevos: 12

Pepitas de calabaza peladas: 600 g

Epazote fresco: 1 manojo pequeño

Agua: 1 l

Tomates: 500 g

Cebolla blanca: 1/2

Dientes de ajo: 1

Chile habanero: 1

Sal: al gusto

Tortillas de maíz rellenas de huevo cocido y cubiertas con salsa de pepita de calabaza: así se preparan los papadzules, un plato tradicional de la cocina yucateca

Sirve para 6 personas

01.

Cuece los huevos en agua entre 10 y 12 minutos. Enfríalos, pélalos y pícalos finamente. Reserva.

02.

Tuesta las pepitas a fuego medio en un comal o una sartén, removiéndolas constantemente, hasta que desprendan aroma y comiencen a inflarse ligeramente. Retíralas antes de que se oscurezcan demasiado.

03.

Lleva el agua a ebullición, añade el epazote y cocina durante 5 minutos. Retira del fuego y reserva.

04.

Tritura las pepitas tostadas añadiendo poco a poco el agua de epazote hasta obtener una salsa cremosa y fluida. Añade sal al gusto.

05.

Asa los tomates, la cebolla, el ajo y el chile habanero en un comal hasta que estén tiernos y ligeramente tostados. Tritura los tomates con la cebolla y el ajo, pero reserva el habanero. Añade sal y cocina la salsa durante 10 minutos. Incorpora el habanero entero durante la cocción y retíralo antes de servir.

06.

Calienta las tortillas brevemente en el comal para que estén blandas y flexibles.

07.

Pasa cada tortilla caliente por la salsa de pepita, coloca un poco de huevo cocido picado en el centro y enróllala.

08.

Sirve tres papadzules por persona, cúbrelos con más salsa de pepita y termina con la salsa de tomate caliente.

Trucos

Tuesta las pepitas con cuidado y retíralas en cuanto desprendan aroma y comiencen a inflarse. Si adquieren demasiado color, desarrollan notas amargas que se perciben con facilidad porque la semilla es la protagonista de la salsa.

La salsa de pepita debe cubrir la tortilla sin quedar pesada. Al prepararla, añade el agua de epazote poco a poco hasta conseguir una consistencia cremosa pero fluida; si espesa mientras preparas el resto de la receta, puedes aligerarla con un poco más del mismo líquido.

Mantén las tortillas calientes hasta el momento de rellenarlas. El calor las vuelve más flexibles y evita que se agrieten al enrollarlas después de pasarlas por la salsa.

Papadzules: un plato anterior a los tacos

Los papadzules yucatecos suelen relacionarse con la cocina maya prehispánica por varios de sus elementos fundamentales: maíz, pepita de calabaza, chile, tomate y epazote forman parte de la tradición alimentaria mesoamericana desde mucho antes de la llegada de los españoles. Sin embargo, no sería correcto decir que la receta que conocemos hoy ya se preparaba exactamente de la misma manera antes de la conquista, como tampoco sería del todo preciso considerarla un antecedente del taco simplemente porque emplea la tortilla como base.

Hoy, cuando hablamos de papadzules, nos referimos a tortillas de maíz bañadas en una salsa elaborada con pepita de calabaza, rellenas de huevo cocido y cubiertas con salsa de tomate. Por su forma, el resultado puede recordar también a las enchiladas, aunque la salsa de semillas les da un carácter completamente diferente. Si quieres comparar ambas preparaciones, puedes consultar también esta receta de enchiladas suizas.

En cuanto al nombre “papadzul”, su origen aún es tema de debate: hay interpretaciones que lo relacionan con términos mayas asociados a la acción de untar o empapar, algo que encaja con las tortillas bien impregnadas de salsa de pepita, mientras que otra explicación muy difundida traduce el nombre como “comida de los señores”, si bien no todos los expertos concuerdan con esta versión.

Una característica especialmente interesante de la preparación tradicional es el tratamiento de la pepita de calabaza, mediante un procedimiento algo más laborioso que el que proponemos en esta receta. Después de tostarla y molerla, la pasta podía trabajarse con agua para extraer parte de su propio aceite, que se reservaba para terminar el plato. La técnica aprovecha así la misma semilla para obtener tanto la salsa como un aceite intensamente aromático.

Si quieres continuar explorando preparaciones mexicanas en las que los ingredientes vegetales se trabajan en crudo, puedes consultar también esta receta de guacamole casero.

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