Ilha Grande se recorre con los pies en la arena, el traje de baño todavía húmedo y una idea muy clara: aquí la comida también forma parte del paisaje.
En Vila do Abraão y sus alrededores, la cocina se mueve entre mesas frente al mar, recetas caiçaras, pastas caseras, pescados a la brasa y pequeños bistrós que entienden el ritmo relajado de la isla. No se trata de buscar lujo formal, sino lugares con personalidad, buena energía y una relación directa con el entorno.